Hoy os presentamos un proyecto de renovación muy especial, de los que podrían considerarse una obra de arte. 6Q Parquets, empresa especializada en la instalación y restauración de todo tipo de suelos de madera y parquet, ha sido la responsable de la restauración de un espacio emblemático en el barrio de Sarrià de Barcelona.
Se trata del edificio del colegio Jesuïtes Sarrià – Sant Ignasi, que data de finales del siglo XIX y vio la luz de la mano de Joan Martorell, uno de los arquitectos más destacados del Modernismo y uno de los maestros de Gaudí. El 3 de diciembre de 1895, día de San Francisco Javier, se inauguró el edificio del colegio, dos plantas con aproximadamente 25.000 m² y 123 m de fachada, en un recinto que cuenta con aproximadamente cuatro hectáreas.
Entre los numerosos espacios polivalentes para el aprendizaje, el deporte y el disfrute del tiempo libre con los que cuenta este edificio histórico, se encuentran aquellos que destacan por ser, en sí mismos, el reflejo de la historia, del paso del tiempo y de la tradición catalana. Basta con visualizar unos segundos de este vídeo para hacerse una composición de lugar sobre la categoría del edificio y sus instalaciones.
Un interior acorde con la majestuosa fachada exterior
El trabajo encomendado a 6Q Parquets ha requerido de gran destreza, dado que estamos hablando de la restauración de un trabajo artesano de marquetería que va mucho más allá de la instalación de una mera loseta de madera. Gracias a las habilidades del equipo de profesionales de esta empresa con Hummel de Lägler e Easy Finish Satin de Loba, el resultado es francamente espectacular.
Bajo una predominancia de madera de roble, podemos observar en las imágenes cómo algunas de las losetas combinan el roble con la madera de nogal.
Como guinda final, las incrustaciones de madera de wengué con forma de líneas de medio centímetro.
Sin duda, la elevada calidad de este suelo centenario ha quedado patente al perdurar durante tantos años en un espacio de alto tránsito.
Os dejamos una galería de imágenes del proceso. El antes y después habla por sí solo.











